La Dinámica De Las Constelaciones Familiares

La Dinámica De Las Constelaciones Familiares

Las Constelaciones Familiares es un método creado por el psicoterapeuta Bert Hellinger para liberar las tensiones que nos llegan desde las generaciones pasadas, que fueron provocadas por los acontecimientos que forman parte de la historia de nuestra familia, como ser guerras, violencia familiar, violaciones, separaciones, fallecimientos prematuros, etc.

Todos los acontecimientos traumáticos por los cuales han pasado nuestros ancestros, pueden manifestarse en nosotros como depresiones, psicosis, miedos, migrañas, cansancio crónico o problemas en nuestras relaciones.

Estas dinámicas desentrañadas por Bert Hellinger han servido para darnos cuenta que existen incontables enredos provocados por un amor ciego que nos lleva a hacer lo que sea, con tal de sentir que pertenecemos a nuestro clan

Es innegable que todos pertenecemos a un determinado sistema familiar, que está formado por nuestras parejas, nuestros hijos,y nuestros hermanos, padres y abuelos, dentro del cual algunas veces se incluyen a los bisabuelos y antepasados lejanos, que han pasado por experiencias especiales que han impactado fuertemente en la familia.

Cuando hablamos de la pareja, es necesario incluir dentro del estudio no solo a nuestra pareja actual sino a toda otra pareja fuertemente significativa, es decir a aquellas parejas con las cuales hemos logrado construir un vínculo importante a lo largo de nuestra vida, personas importantes extrañas a la familia, pero gracias a cuya desaparición o muerte, otros en la familia obtuvieron una ventaja, como ser las parejas anteriores de los padres o abuelos

Cuando hablamos de los hijos debemos incluir no solo a nuestros hijos actuales, sino también y muy especialmente a aquellos hijos que han muerto prematuramente, que han sido abortados, o que han sido excluidos del grupo familiar por algún motivo especial.

Y también pertenecen a nuestro sistema aquellas personas con quienes nuestro sistema está en deuda, como las víctimas de nuestros ancestros, y aquellos que le deben algo al nuestro, como los estafadores y asesinos de nuestros familiares, y todos aquellos de cuya desventaja o pérdida pudieron sacar provecho los miembros del sistema, como por ejemplo una persona que recibió una herencia, porque otro murió pronto o fue desheredado.

Porque todo nuestro sistema está dirigido por una consciencia común que nos une a todos los miembros, y vela porque ninguno sea excluido, y así si algún miembro es olvidado, excluido o menospreciado, se desarrollan identificaciones e implicaciones sistémicas, que pueden llegar a causar trastornos psíquicos, enfermedades y conductas conflictivas, además de la incapacidad extrema para avanzar por nuestro propio camino.

Muchas de las cosas que nos suceden a cada uno de nosotros hoy en día, no se pueden explicar por las cosas que han sucedido en nuestra vida hasta el presente, sino que tienen su origen en distintas vivencias, por las cuales han pasado nuestros ancestros, y no importa si ellos han muerto ya hace mucho tiempo.

Entonces el Dr. Hellinger descubrió que cuando logramos restituir dentro de nuestro sistema, a todos aquellos que deberían formar parte de él, todos en la familia logran encontrar la fuerza, que permite que el amor circule entre ellos.

Tanto dentro de nuestra familia nuclear, como en nuestra red familiar, existe una necesidad de vincularnos y compensarnos, que no tolera que ninguno de los miembros de nuestro sistema sea excluido, y si por algún motivo se decide excluir a alguno de los que por derecho propio pertenecen, aquellos que nacen luego en ese sistema, sin darse cuenta de lo que están haciendo, repetirán las vidas y proseguirán la suerte de los que han sido excluidos.

A esto es a lo que en las constelaciones familiares se le conoce como las implicaciones sistémicas. Es decir que sin darnos cuenta nos veremos implicados en las vidas de nuestros ancestros, ocupando así un lugar en la familia que no nos corresponde.

Pero en el momento en que se reconoce a los excluidos su derecho a formar parte de la familia, el amor y el respeto compensan las injusticias que fueron hechas en el pasado con ellos, y se corta la necesidad inconsciente de que su historia vuelva a repetirse.

Las implicaciones siguen un orden secreto que indica que la fatalidad debe ser compensada por la fatalidad, y entonces los descendientes inocentes terminan pagando por los culpables.

Cuando nos preguntamos cómo es posible que un grupo de extraños, que funcionan durante un rato como parientes designados, sepan qué es lo que deben hacer y decir durante una constelación, debemos recordar ese cuento que dice así:

Y entonces el viajero le preguntó al sabio:

¿Cómo es posible que puedas ayudar a otros, cuando muchas veces te cruzas con personas que te piden consejo, sobre cosas que solo sabes poco? Y finalmente terminan encontrándose mejor

Y el sabio le respondió

Para poder ayudar eficazmente, no es necesario saber, solo es necesario saber resistir al pretexto y la apariencia, buscar el centro y recogerse allí, como quien extiende las alas frente al viento, esperando que llegue la palabra eficaz, de forma tal que el otro al acercarse nos encuentre allí donde él mismo tiene que llegar, y la respuesta se transforme así en una respuesta para ambos.

El constelador debe entonces extenderse buscando abarcar lo que hasta ese momento le era desconocido, y en vez de distraerse con las cosas concretas, debe buscar captar la idea del conjunto. Ya que únicamente podemos exponernos a la plenitud, cuando aprendemos primero a prescindir de los detalles.

El constelador debe tener una disposición atenta para actuar sin pasar a la realización, debe aprender a vaciarse de sus preconceptos, para poder así ampliar su capacidad de percepción, hasta lograr abarcar el horizonte y descubrir el contexto, la verdad, el orden o el paso que le permitirá ir más allá.

Y al mismo tiempo el terapeuta debe aprender a liberarse del temor, pues si por ejemplo siente miedo de decirle a un cliente que su problema no tiene solución, pues le queda poco tiempo de vida, termina infundiendo miedo al otro, al no estar a la altura de esa realidad.

El las constelaciones uno puede darse cuenta que muchos piensan que son ellos mismos los que buscan la verdad de su alma, cuando la realidad es que es La Gran Alma de su familia, quien piensa y busca a través de ellos.

La conciencia actúa siempre como un órgano del equilibrio sistémico, y le permite al terapeuta percibir si se encuentra en concordancia con el sistema o no, si aquello que se está haciendo conserva y asegura la pertenencia al sistema, o si lo pone en peligro o menoscaba, y así durante el proceso de configuración, de repente se puede entrar en contacto con un saber que antes era inaccesible, pues los representantes una vez configurados, sienten como las personas que representan, y algunas veces hasta desarrollan sus síntomas físicos.

Y todo esto sucede pues entre el cliente y los miembros designados de su sistema, comienza a actuar un campo de fuerza, que hace posible acceder a un saber sin ninguna transmisión exterior, que le permite a los representantes conectarse con la realidad de esa familia.

Y así algunas veces sucede, que cuando una familia pierde prematuramente uno de sus miembros, ya sea por causas naturales o por suicidio, o algún hermano ha nacido muerto, o ha muerto a temprana edad, uno de los hijos que vienen luego dice interiormente y sin darse cuenta: “te sigo”, y se vuelven adictos, o temerarios, buscando de alguna forma morirse, para ser leales al pariente que ha muerto antes de tiempo, pues a veces se llega a vivir con culpa el hecho de continuar vivo, y surgen necesidades ciegas de expiación y compensación.

Y de la misma forma si uno de los hijos percibe que uno de sus padres quiere morirse, puede decirse internamente sin darse cuenta “Yo voy en lugar tuyo” o “Mejor que sea yo y no tú”. Ese hijo se ríe al pensar en la muerte

Una vez que mediante la constelación familiar se logra identificar una implicancia, podemos hacer el movimiento necesario hacia nuestra curación.

Eso nos permite dejar de mirar el pasado para poder mirar nuestro futuro, y liberar así a las generaciones posteriores de esas implicancias.

Con mis mejores deseos

Dr. Roberto A. Bonomi